Tensión crónica. Pensamientos en bucle. Esa impulsividad que aparece antes de que puedas frenarla. El cuerpo lleva la cuenta de todo lo que la mente no ha procesado — y lo guarda en forma de rigidez, insomnio, o ese nudo que no termina de irse.
El Qi Gong de las Estaciones trabaja exactamente ahí. Una práctica lenta, concreta y adaptada a lo que cada estación pide de ti — para aprender a soltar desde el movimiento, no desde el esfuerzo.
12 semanas, presencial en Lucena u online desde casa.
No es falta de voluntad. Es un sistema nervioso que lleva demasiado tiempo en modo alerta — y un cuerpo que necesita aprender a soltar desde el movimiento, no solo desde la mente.
Si te reconoces en alguna de estas situaciones, el Qi Gong de las Estaciones puede marcar una diferencia real.
En la tradición china, cada estación tiene su propia energía y afecta a órganos y emociones concretas. Cuando practicamos acompasados con ese ritmo natural, el cuerpo responde con mayor facilidad — igual que la tierra se abre en primavera o descansa en invierno.
El Qi Gong de las Estaciones no sigue un programa fijo: sigue el calendario del cuerpo. Cada ciclo de 12 semanas trabaja el elemento, el órgano y la emoción propios de esa época del año.
Elemento Madera · Hígado y vesícula
Después del repliegue del invierno, el cuerpo pide despertar. Como las flores que rompen la tierra helada, la energía de la madera impulsa el movimiento, la creatividad y la claridad. Trabajamos la rigidez acumulada y ayudamos al sistema nervioso a salir del modo alerta.
Trabajo emocional
Frustración, estancamiento
→ Claridad y movimiento
Elemento Fuego · Corazón y pericardio
La energía del fuego es expansiva, como una rosa que abre sus pétalos al sol. Es la estación de la apertura, la conexión y mostrar quiénes somos. Cultivamos la alegría, la calidez y la capacidad de dar y recibir desde un lugar verdadero.
Trabajo emocional
Ansiedad, dispersión
→ Alegría y conexión
Elemento Metal · Pulmones e intestino grueso
La respiración como herramienta de regulación. El otoño enseña a hacer lo que la naturaleza hace: exhalar y soltar lo que ya no sirve. Trabajamos la purificación, la gratitud y la capacidad de dejar ir — física y emocionalmente.
Trabajo emocional
Tristeza, apego, duelo
→ Soltar y renovarse
Elemento Agua · Riñones y vejiga
La quietud del agua profunda. El invierno es la estación del descanso verdadero, de fortalecer la energía esencial y recuperar la calma interior. Como el oso que hiberna, aprendemos a conservar y restaurar — sin culpa.
Trabajo emocional
Miedo, agotamiento
→ Confianza y serenidad
9 abril — 25 junio · Miércoles 11:00h (presencial) · Jueves 20:00h (presencial) · Martes 9:00h (online)
La primavera pide movimiento. Después del repliegue del invierno, el cuerpo necesita despertar: soltar la rigidez acumulada, recuperar la movilidad y ayudar al sistema nervioso a salir del modo alerta.
En este ciclo trabajamos con el elemento Madera — el hígado, los tendones, la capacidad de fluir — a través de una forma de Qi Gong específica para esta estación.
Fechas
9 abril — 25 junio de 2026
Presencial Lucena · grupo mañana
Miércoles · 11:00 – 12:00h
Presencial Lucena · grupo tarde
Jueves · 20:00 – 21:00h
Online en directo
Martes · 9:00 – 9:50h
Presencial · Lucena
160 € / ciclo
Pago único · 12 semanas
Hablamos primero para ver si encaja contigo. Si es así, y hay plazas disponibles, te confirmo la tuya.
Online en directo
120 € / ciclo
14 días gratis · después 120 € / trimestre
🎁 14 días de prueba gratuita. Empieza hoy sin coste. Si en las dos primeras semanas decides que no es para ti, cancelas y no se te cobra nada.
Al terminar cada ciclo, la suscripción se renueva automáticamente en las mismas condiciones. Cancela cuando quieras.
El Qi Gong es una práctica milenaria china que integra movimiento fluido, respiración profunda y atención consciente. No hay posturas complicadas. No se necesita flexibilidad previa. No compite con nada que ya hagas.
Lo que sí necesita es presencia. Y esa presencia, practicada semana a semana, es lo que empieza a cambiar cómo el cuerpo responde al estrés.
La traducción literal es cultivar la energía vital. En la práctica, es aprender a habitar el cuerpo en lugar de sobrevivir desde la mente.
"¿Quién puede aquietar el agua turbia? Quien la deja reposar, poco a poco se vuelve clara."
Tao Te Ching — Lao Tzu
Presencial en Lucena o desde casa en directo. El mismo método, el mismo acompañamiento.
Hablamos primero para ver si el Qi Gong encaja con lo que buscas. Sin compromiso.
Las clases de Chi Kung han sido todo un descubrimiento. Me aportan flexibilidad y enfoque, me siento con más agilidad y vitalidad. Luis explica todo al detalle y acompaña de manera individual.
— Carlos
Tenía dificultad en la concentración y una tendencia a darle vueltas a la cabeza. Descubrí que se podía meditar en movimiento. Aprendí a escuchar mi cuerpo. Estoy muy agradecida a Luis por abrirme la puerta al autocuidado.
— Beatriz
Para mí, Qi Gong me mejora física y emocionalmente. Hace que me centre mentalmente y es una maravilla a nivel energético.
— José Luis
Con 70 años y dos de práctica, puedo decir que el Qi Gong es una herramienta extraordinaria. Ha mejorado mi movilidad, mi ánimo y mi equilibrio interior. La respiración, los estiramientos y los movimientos suaves armonizan cuerpo y mente de una forma que no había encontrado en ninguna otra práctica.
— Javier
Para mí, que soy una persona nerviosa, que se contractura con facilidad y que le da muchas vueltas a la cabeza, el Qi Gong ha supuesto un conocimiento de mí misma. Me ha enseñado a relajar mi cuerpo, a practicar la paciencia, la voluntad y la concentración manteniendo mi mente enfocada en lo que hago — no solo con los ejercicios, sino cuando estoy trabajando y me doy cuenta de que mi mente se ha ido a otro sitio. El Qi Gong me da paz física e interior. Son muchos años ya contigo como profesor y no me canso de recibir lo que transmites.
Celia
Practicando desde 2012
Soy terapeuta especializado en reducción del estrés y gestión emocional, y llevo más de 20 años acompañando a personas en procesos de cambio a través de Una Mente Resiliente.
Empleo el Qi Gong desde hace más de 10 años para trabajar con dolores de espalda y cuello, tensión muscular, dificultad para dormir y síntomas de estrés, ansiedad y fatiga crónica.
En 2016 viajé a China para formarme en sus orígenes. Allí aprendí Qi Gong médico y Qi Gong para el tratamiento del cáncer — dos ámbitos que profundizaron mi comprensión de la práctica como herramienta terapéutica real.
El formato online incluye un período de prueba gratuita de 14 días. Accedes desde el primer momento a las clases en directo, las grabaciones y el grupo de acompañamiento — exactamente igual que el resto de alumnos.
Si en esas dos semanas sientes que la Escuela no encaja contigo, simplemente cancelas. No se te cobra nada, sin trámites, sin preguntas.
Pasado el período de prueba, la suscripción trimestral de 120 € se activa automáticamente. Al terminar cada ciclo, se renueva en las mismas condiciones — mismo precio, mismo acceso completo, sin sorpresas. Puedes cancelarla cuando quieras desde tu cuenta.
No. El Qi Gong no requiere flexibilidad, condición física especial ni experiencia previa de ningún tipo. Solo disposición a moverte con atención.
La práctica va fortaleciendo al practicante poco a poco, a su ritmo. Tengo alumnos desde los 20 hasta más de 70 años — y los que llegan sin haber hecho nada antes suelen sorprenderse de lo rápido que notan cambios.
Sí. La Escuela tiene entrada continua. Empiezas desde donde está la práctica en ese momento y completas tus 12 semanas desde ahí.
El contenido y el acompañamiento son los mismos en ambos formatos. La diferencia está en la experiencia:
El presencial (60 min) permite corrección individual de movimientos, el contacto directo con el grupo y la energía compartida de practicar en sala.
El online (50 min) ofrece flexibilidad horaria, acceso a las grabaciones de cada sesión y la posibilidad de practicar desde cualquier lugar.
La sesión presencial dura 60 minutos; la online, 50. Además, cada semana recibes un vídeo de práctica corta para casa, de entre 10 y 15 minutos.
Recomiendo practicar a diario aunque sean esos 10-15 minutos del vídeo semanal. La constancia, más que la duración, es lo que transforma cómo responde el cuerpo al estrés con el tiempo.
Al inscribirte en el formato online tienes 14 días de acceso completo y gratuito: clases en directo, grabaciones y grupo de acompañamiento, exactamente igual que el resto de alumnos.
Si en esas dos semanas sientes que la Escuela no encaja contigo, simplemente cancelas. No se te realiza ningún cargo, sin trámites, sin preguntas.
Pasados los 14 días, se activa la suscripción trimestral de 120 €. Al terminar cada ciclo se renueva automáticamente en las mismas condiciones — mismo precio, mismo acceso completo — y puedes cancelarla cuando quieras desde tu cuenta.
Puedes renovar al siguiente ciclo estacional. Quien continúa en la Escuela mantiene las mismas condiciones como reconocimiento de su compromiso con la práctica.
No, aunque se confunden con frecuencia porque comparten raíces y a veces se practican juntos. Las diferencias son importantes:
El Qi Gong es una disciplina milenaria — con referencias escritas que se remontan al siglo V a.C. — cuyo objetivo principal es el equilibrio energético, la salud y la longevidad. Combina movimiento, respiración y atención mental, y ha recibido la influencia del taoísmo, el budismo y la medicina tradicional china.
El Tai Chi surgió a finales del siglo XVII como un arte marcial interno, creado por Chen Wanting a partir de sus conocimientos de artes marciales y de las teorías del Yin-Yang y los Cinco Elementos. Es decir, no deriva directamente del Qi Gong, aunque ambas disciplinas comparten conceptos como el flujo del Qi y el trabajo energético.
En la práctica, el Qi Gong usa movimientos más cortos, simétricos y repetidos, lo que lo hace más fácil de aprender y más accesible desde el primer día. Con una sola rutina bien practicada puedes tener beneficios reales para toda una vida.
Son más parecidos de lo que parece: ambos trabajan la energía vital, la conciencia corporal, la respiración consciente y la conexión mente-cuerpo. De hecho, sus orígenes son paralelos — ambas prácticas tienen unos 5.000 años de historia — y el budismo actuó como puente entre las dos tradiciones cuando llegó a China.
La diferencia principal está en el enfoque y el movimiento. El Yoga trabaja principalmente con posturas estáticas (asanas) y tiene raíces en la tradición hindú. El Qi Gong trabaja con movimiento continuo y fluido, nunca estático, y está enraizado en el taoísmo y la medicina tradicional china.
Para quien busca soltar tensión, regular el sistema nervioso y calmar la mente desde el movimiento suave y sin posturas exigentes, el Qi Gong suele resultar más accesible y sostenible a largo plazo.
No. La Escuela de Qi Gong de las Estaciones es una práctica de movimiento consciente orientada al bienestar físico y emocional — no un tratamiento médico ni psicológico.
Si padeces alguna enfermedad o lesión conocida, te recomiendo consultar con tu médico antes de comenzar cualquier actividad física nueva, incluida esta.
Si algo de lo que has leído resuena contigo, el siguiente paso es simple. Sin compromiso.
Hablamos primero para ver si encaja contigo.
14 días de prueba gratuita, sin compromiso.
Presencial en Lucena · Miércoles 11:00h · Jueves 20:00h
Online en directo martes 9:00h